
Mercedes-Benz VISION EQXX: el prototipo que recorrió más de 1,000 kilómetros con una sola carga

Aria Maneja
Pruebas de Manejo y Reviews
Durante años, la conversación sobre los vehículos eléctricos ha girado alrededor de una sola pregunta: ¿cuánta autonomía ofrecen?
Mercedes-Benz decidió responder de una forma muy diferente.
En lugar de desarrollar una batería gigantesca o aumentar la potencia de sus motores, la marca alemana se propuso construir el automóvil más eficiente de su historia. El resultado fue el VISION EQXX, un prototipo que desafió las expectativas al recorrer 1,008 kilómetros con una sola carga durante un viaje por carreteras abiertas entre Stuttgart, Alemania, y Cassis, Francia.
Y lo más sorprendente es que no llegó con la batería agotada.
Al finalizar el recorrido, todavía conservaba aproximadamente 140 kilómetros de autonomía, demostrando que el verdadero secreto de un vehículo eléctrico no siempre está en la capacidad de la batería, sino en la eficiencia con la que utiliza cada kilowatt-hora.

Más de mil kilómetros sin detenerse
El recorrido del VISION EQXX no se realizó en un laboratorio ni en un circuito cerrado.
Mercedes-Benz llevó el prototipo a un trayecto de 1,008 kilómetros por carreteras públicas, atravesando ciudades, autopistas, zonas montañosas y diferentes condiciones de tráfico.
Durante 11 horas y 32 minutos de conducción, el vehículo completó el viaje sin necesidad de recargar energía, manteniendo un consumo extraordinariamente bajo.
Para ponerlo en perspectiva, muchos vehículos eléctricos actuales ofrecen autonomías que oscilan entre los 400 y 600 kilómetros bajo condiciones ideales. El VISION EQXX prácticamente duplicó esa cifra sin recurrir a una batería desproporcionadamente grande.

La eficiencia como prioridad
Mientras gran parte de la industria compite por desarrollar baterías cada vez más grandes, Mercedes-Benz decidió seguir otro camino.
El VISION EQXX incorpora una batería cercana a los 100 kWh, similar en capacidad a la de algunos vehículos eléctricos premium actuales. La diferencia radica en que el prototipo aprovecha esa energía de una forma mucho más eficiente.
Su consumo promedio ronda los 8.7 kWh por cada 100 kilómetros, una cifra que supera ampliamente a la mayoría de los eléctricos disponibles en el mercado.
Este resultado fue posible gracias a una combinación de soluciones técnicas:
Una carrocería extremadamente aerodinámica.
Materiales ultraligeros para reducir el peso total.
Un avanzado sistema de gestión energética.
Motores eléctricos de alta eficiencia.
Neumáticos diseñados para minimizar la resistencia al rodamiento.
Cada componente fue desarrollado con un mismo objetivo: recorrer la mayor distancia posible utilizando la menor cantidad de energía.

La aerodinámica como protagonista
Uno de los elementos más importantes del VISION EQXX es su diseño.
Con un coeficiente aerodinámico de apenas 0.17 Cd, se convierte en uno de los automóviles más aerodinámicos jamás construidos.
Para lograrlo, Mercedes-Benz trabajó en cada detalle de la carrocería.
El frontal presenta entradas de aire cuidadosamente optimizadas, el techo fluye de manera continua hacia la parte trasera y un difusor retráctil ayuda a mejorar el comportamiento del aire a altas velocidades.
El resultado no solo beneficia la autonomía, sino que también mejora la estabilidad durante la conducción.

Tecnología inspirada en la Fórmula 1
El desarrollo del VISION EQXX no estuvo únicamente a cargo de los ingenieros encargados de los vehículos eléctricos de Mercedes-Benz.
El proyecto contó con la colaboración de Mercedes-AMG High Performance Powertrains, la misma división responsable de desarrollar las unidades de potencia utilizadas por el equipo Mercedes en la Fórmula 1.
Parte del conocimiento adquirido en la máxima categoría del automovilismo fue aplicado al sistema de gestión energética del prototipo, permitiendo aprovechar cada kilowatt disponible de la manera más eficiente posible.
Es una muestra de cómo la competición continúa influyendo directamente en la tecnología de los automóviles de producción.

¿Llegará a las calles?
El VISION EQXX no fue concebido como un vehículo destinado a la producción en serie.
Su misión es servir como laboratorio sobre ruedas.
Muchas de las tecnologías que incorpora terminarán llegando a futuros modelos eléctricos de Mercedes-Benz, especialmente aquellos desarrollados sobre la nueva plataforma MMA y las próximas generaciones de la familia EQ.
En otras palabras, aunque nunca puedas comprar un VISION EQXX, es muy probable que parte de su tecnología termine presente en el Mercedes que sí llegará a los concesionarios.

Una nueva forma de entender la autonomía
Durante mucho tiempo se creyó que la solución para aumentar la autonomía consistía únicamente en instalar baterías más grandes.
El VISION EQXX demuestra que existe otra alternativa.
Al reducir el peso, mejorar la aerodinámica y optimizar cada componente, es posible recorrer distancias extraordinarias utilizando la misma cantidad de energía.
Esta filosofía no solo beneficia a los vehículos premium.
También podría traducirse en automóviles más accesibles, ligeros y eficientes para millones de conductores en el futuro.

La opinión de Revista LASMV
En Revista LASMV creemos que el VISION EQXX representa una de las propuestas más interesantes que ha presentado Mercedes-Benz en los últimos años.
No presume la aceleración más brutal ni busca romper récords de velocidad.
Su verdadero mérito está en demostrar que la eficiencia puede convertirse en el nuevo referente de la innovación automotriz.
Mientras muchos fabricantes compiten por ofrecer baterías cada vez más grandes, Mercedes demuestra que la verdadera revolución puede estar en aprovechar mejor cada unidad de energía.
Quizá ese sea el camino que definirá la próxima generación de vehículos eléctricos.
Porque el futuro no solo dependerá de cuánta energía almacene una batería, sino de qué tan lejos sea capaz de llevarnos.

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