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Nissan MID4-II (1987): el superdeportivo que dio vida al GT-R moderno y cambió la historia de Nissan
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Nissan MID4-II (1987): el superdeportivo que dio vida al GT-R moderno y cambió la historia de Nissan

Aria Maneja

Aria Maneja

Pruebas de Manejo y Reviews

6 min de lectura

Cuando se habla de los grandes íconos japoneses de finales de los años 80, nombres como el Nissan Skyline GT-R R32, Honda NSX, Mazda RX-7 o Toyota Supra suelen dominar la conversación. Sin embargo, existe un modelo que rara vez recibe el reconocimiento que merece y que fue clave para el desarrollo de la tecnología de Nissan: el MID4-II.

Presentado en el Salón del Automóvil de Tokio de 1987, este prototipo no solo buscaba competir contra Ferrari y Porsche, sino demostrar que la ingeniería japonesa estaba lista para entrar en la élite de los superdeportivos.

Aunque nunca llegó a producción, muchas de las tecnologías que incorporó terminaron dando vida a algunos de los modelos más emblemáticos de Nissan.

La ambición de una época irrepetible

Durante la segunda mitad de los años 80, Japón vivía el auge de la llamada economía de burbuja. Los fabricantes automotrices invertían enormes cantidades de dinero en investigación y desarrollo, dando origen a una generación de vehículos que hoy son considerados leyendas.

En ese contexto, Nissan inició el proyecto MID4 con un objetivo muy claro: construir un auténtico superdeportivo capaz de competir con los mejores fabricantes europeos.

El primer prototipo apareció en 1985, pero fue el MID4-II, presentado dos años después, el que mostró el verdadero potencial del proyecto.

Un V6 biturbo adelantado a su tiempo

El corazón del MID4-II era un motor V6 de 3.0 litros con doble turbocompresor, conocido internamente como VG30DETT.

Desarrollaba alrededor de 330 caballos de fuerza, una cifra impresionante para finales de los años 80 y suficiente para colocar al prototipo al nivel de varios superdeportivos europeos de la época.

Lo más interesante es que este propulsor no desapareció junto con el proyecto.

Tras la cancelación del MID4-II, Nissan decidió utilizarlo en uno de sus deportivos más exitosos: el 300ZX Twin Turbo (Z32), donde se convirtió en uno de los motores más admirados por su potencia, suavidad y enorme potencial para las modificaciones.

El nacimiento del sistema ATTESA

Uno de los mayores legados del MID4-II fue su innovador sistema de tracción integral ATTESA.

En lugar de enviar toda la potencia al eje trasero, el sistema distribuía el torque de forma inteligente entre ambos ejes, mejorando la estabilidad y el agarre en cualquier situación.

Este desarrollo sirvió como base para el posterior ATTESA E-TS, el sofisticado sistema de tracción que debutó en el Skyline GT-R R32 y que terminaría convirtiéndose en una de las principales razones del dominio del legendario "Godzilla" en los circuitos.

Sin el MID4-II, probablemente el GT-R no habría sido el mismo.

Cuatro ruedas que también giraban

Otra de las tecnologías que sorprendieron al público fue el sistema HICAS (High Capacity Actively Controlled Steering).

A diferencia de un automóvil convencional, el MID4-II permitía que las ruedas traseras giraran ligeramente en sincronía con las delanteras.

El resultado era un vehículo mucho más ágil en curvas rápidas, con mayor estabilidad en cambios de dirección y una sensación de manejo muy avanzada para su tiempo.

Posteriormente, esta tecnología también llegaría a modelos de producción como el Skyline GT-R, el 300ZX y otros deportivos de Nissan.

¿Por qué nunca llegó a producción?

A pesar de su enorme potencial, el MID4-II nunca pasó de la fase conceptual.

Desarrollar un superdeportivo de motor central implicaba costos muy elevados y Nissan prefirió enfocar sus recursos en modelos que pudieran llegar a un público más amplio.

Además, la llegada de la crisis económica japonesa a principios de los años 90 obligó a muchas marcas a cancelar proyectos extremadamente ambiciosos.

En lugar de producir el MID4-II, Nissan decidió aprovechar toda la tecnología desarrollada e integrarla en vehículos como el 300ZX y el Skyline GT-R, dos modelos que terminarían convirtiéndose en referentes de la industria.

El eslabón perdido del GT-R

Hoy resulta fácil ver al MID4-II como un simple concept car.

Sin embargo, su importancia va mucho más allá.

Fue el banco de pruebas donde Nissan desarrolló tecnologías que más tarde definirían a toda una generación de deportivos japoneses.

Su motor dio origen al del 300ZX Twin Turbo.

Su sistema de tracción evolucionó hasta convertirse en el ATTESA E-TS del GT-R.

Su dirección en las cuatro ruedas ayudó a perfeccionar el HICAS.

Y su filosofía de innovación quedó grabada en algunos de los mejores Nissan jamás construidos.

La opinión de Revista LASMV

En Revista LASMV creemos que el Nissan MID4-II es uno de los prototipos más importantes en la historia del automovilismo japonés.

No porque haya llegado a producción, sino porque permitió desarrollar tecnologías que cambiarían para siempre el rumbo de Nissan.

Más de tres décadas después, sigue siendo un recordatorio de una época en la que las marcas japonesas soñaban en grande y no tenían miedo de desafiar a los fabricantes europeos con ideas revolucionarias.

Quizá nunca pudimos verlo circulando por las calles, pero su ADN vive en modelos que hoy son considerados auténticas leyendas.

Y eso basta para convertir al MID4-II en uno de los concept cars más influyentes jamás creados.

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#JDM#Nissan